¡Felicidades mamá!

Hoy es el cumpleaños de mi madre, y no podía faltar una pequeña felicitación por aquí..., como bien dice mi hermana: ¡ya eres mayor de edad!

Creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre.
Pasan los años, y entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa y llora por nosotros en silencio.
A veces dice que se aburre, que ya no tiene fuerzas, ella calla y oculta su dolor y nosotros la vemos como todo los días, con su sonrisa, pero nadie entiende su pena.
Mamá sobrevive de las tragedias que hayan pasado en casa, siempre está perdonando a sus hijos, es capaz de llevarnos de la mano nuevamente, como cuando éramos niños, le gustaría mostrarnos un nuevo mundo, no entendemos sus lágrimas, la preocupamos, pero ella tiene algo muy bello, la ternura de una madre buena.
La necesitamos, pero nunca se lo decimos.
Ella nos protege con sus brazos fuertes, sus manos suaves acarician nuestro rostro, nos necesita tanto como nosotros a ella, debemos abrazarla y hacer que sienta nuestro amor, que sienta que estamos allí con ella, que es valiosa, de esa forma llegaremos a mamá para que su corazón esté contento, que sepa que la amamos...

¡Feliz cumpleaños, mamá!

Y esta es la tarta que le he preparado para su cumple.
Acabamos de dar buena cuenta de ella. Está deliciosa.
¿Queréis la receta? (inspirada en ésta Tarta de Maltesers)

Ingredientes para el bizcocho:
225gr. de mantequilla ablandada
225gr. de azúcar
80gr. de Eko
50gr. de cacao en polvo sin azúcar tamizado
4 huevos batidos a temperatura ambiente
200gr. de harina de repostería
1 sobre de levadura
4 cucharadas de leche a temperatura ambiente

Para el relleno:
4 cucharadas de agua hirviendo
50gr. de Eko
25gr. de cacao en polvo sin azúcar
125gr. de mantequilla ablandada
250gr. de azúcar glas tamizado

Elaboración:
Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos y forramos la base de dos moldes redondos de 20 cm.
En un bol, mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta que obtengamos una mezcla pálida y cremosa.
Añadimos a continuación, el Eko, el cacao, los huevos, la harina y la leche y mezclamos todo muy bien hasta obtener una masa suave y cremosa.
Repartimos la mezcla equitativamente entre los dos moldes y enrasamos las superficie con la ayuda de una cuchara. Horneamos durante 30 minutos, o bien hasta que veamos que ha subido y está firme al tacto. Podemos comprobarlo también pinchando el centro del pastel con una aguja, que deberá salir limpia para indicar que está bien cocinado. Dejamos enfriar unos minutos en el molde y por último en una rejilla metálica y boca abajo.
Mientras tanto vamos preparando la crema. Comenzamos disolviendo el Eko y el cacao en las cuatro cucharadas de agua hirviendo y dejándolo enfriar.
En un bol, batimos muy bien la mantequilla con la mitad del azúcar glas hasta que esté bien cremoso y luego añadimos el resto del azúcar y la mezcla de Eko y cacao y continuamos batiendo muy bien hasta que esté todo bien integrado y cremoso. Unimos los dos bizcochos con la crema y finalizamos adornando el bizcocho. Yo utilicé algo de fondant de nubes (la primera vez que hacía y utilizaba) y unos conguitos.

¡Felicidades mamá!

4 comentarios:

  1. Pues muchas felicidades a tu preciosa madre, y cuidarla que el tiempo pasa volando.
    Saludos

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  2. Hola guapa!! Felicidades a tu mami!! Me encanta la foto de las dos, sois superguapas!! La tarta una pasada, y me alegro que hayais disfrutado de ella. Que termineis de pasar un buen dia!! Besos

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  3. Toñi (tu_madre_1957)sábado, 03 septiembre, 2011

    Muchas felicidades desde aqui tambien, precioso lo que le has escrito.

    Muchos besitos a las dos.

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  4. Muchas felicidades a tu madre! La tarta que le has hecho para celebrarlo tiene un aspecto delicioso, seguro que no quedo ni una migaja.
    Besos y feliz semana.

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