Cafés Fortaleza: experiencia en la elaboración del mejor café

El café es una de las bebidas de las que se tienen datos desde más antiguo. Se le asignan efectos
beneficiosos pero también otros negativos. Históricamente, el café ha estado rodeado de creencias populares, no siempre apoyadas científicamente, provocando escepticismo entre las personas. No obstante existen evidencias científicas de que el consumo moderado de café es completamente seguro y además podría ser beneficioso para la salud.
125 años de experiencia y una historia de plena dedicación al apasionante mundo del café, hacen de Fortaleza su café de confianza.
Los orígenes seleccionados y el exclusivo sistema de tueste de Café Fortaleza potencian su alto poder antioxidante.
El secreto de la calidad y del sabor inigualable de Café Fortaleza está en la esmerada selección de los mejores granos del mundo y en el punto de tueste óptimo que les distingue.

 
De verdad, os lo recomiendo, porque es un café delicioso, tanto el natural, como el de fibra. El descafeinado con tila y melisa es súper original, y tiene un sabor muy llamativo.
Para la receta de hoy hemos utlizado el natural, que no sale en la foto porque es casa, cuando abrimos el paquete lo echamos en un tarro hermético para que se nos conserve bien.
Receta:
Para el bizcocho:
5 huevos
100gr. harina de trigo
1 sobre de levadura
100gr. azúcar
25gr. aceite de oliva
20gr. cacao en polvo
1 cucharadita de vainilla líquida
Sal
Para el relleno:
250gr. queso Mascarpone
250ml. nata líquida para montar
2 o 3 láminas de gelatina
50ml. leche
80gr. azúcar
Para el almíbar:
100gr. café sólo Fortaleza
3 cucharadas de ron añejo
60gr. azúcar
Elaboración:
Bizcocho:
Primero pre-calentamos el horno a 180º C.
En un bol mezclamos muy bien los huevos, el azúcar, el cacao en polvo, la cucharadita de vainilla líquida, la sal, el aceite y la levadura, por último añadimos la harina tamizada. Movemos bien para que nos quede sin grumos.
Extendemos en una bandeja de horno que habremos forrado con papel vegetal la mezcla, repartimos bien y damos unos golpecitos para sacar las posibles burbujas de aire.
Horneamos durante 10 - 12 minutos a unos 180ºC.
Sacamos del horno, cuadramos si hiciese falta el bizcocho y enrollamos sobre un paño húmedo. Dejamos enfriar.
Relleno:
En un bol, si es posible frío, montamos la nata líquida. Añadimos poco a poco el queso mascarpone y vamos batiendo la mezcla hasta integrarlos.
Remojamos las láminas de gelatina en agua fría unos 5 minutos.
En un cazo calentamos la leche con el azúcar, cuando empiece a hervir retiramos, escurrimos la gelatina y la añadimos removiendo bien hasta que se disuelva. Reservamos hasta que se temple.
Una vez templado añadimos a la crema de queso y nata batiendo bien todo y reservamos en nevera hasta el montaje.
Almíbar:
Hacemos el café y en caliente añadimos el ron y el azúcar hasta que se disuelva. Dejamos templar.

Montaje:
Desenvolvemos el bizcocho, mojamos con el almibar, echadlo todo, no os quedéis cortos. Colocamos parte del relleno y con cuidado vamos doblando el bizcocho. Envolvemos en film transparente y reservamos en la nevera mínimo 2 horas.
Una vez pasado ese tiempo decoramos nuestro bizcocho con el resto del relleno y espolvoreamos con cacao.

¡Espero que lo probeis porque es un postre bien rico, y si os gusta el café el brazo os va a encantar!
¡Sed felices!

2 comentarios:

  1. ¡Qué idea más rica y bonita de cambiar la tradicional forma del tiramisú pero con su sabor! Idea apuntada porqué la veo super sencilla y vistosa!
    Besos y feliz semana,
    Palmira

    ResponderEliminar
  2. Vaya pinta madre mia!! Envíame un trocito para el cafelito de esta tarde jajajaja!!
    Besitos guapaaa!!!

    ResponderEliminar

Un comentario es siempre bienvenido, reconforta a la que está detrás de este trabajo.
Por eso te doy las gracias desde ya.

Imprimir