Embutidos Cerex: felicidad y placer

La felicidad y el placer de degustar embutidos del cerdo ibérico tiene un origen: las dehesas propiedad de Cerdos Extremeños, situada en el suroeste de Extremadura, denominada “Dehesa Chaparral”. Con una crianza tradicional y completatmente ecológica.
Procedentes de crianza propia en las dehesas, los embutidos y carnes ibéricas CEREX destacan por su sabor intenso, jugoso, que refleja la calidad de su carne. Un deleite para el paladar. 

Yo soy la tonta del jamón y del lomo, lo reconozco. 
Y cuando llegaron a casa estos dos sobres no tuve duda ninguna, ¡ésto hay que comerlo en condiciones!. Esperé la ocasión perfecta. 
El lomo, delicioso, sublime, lo probamos el día de Navidad, ¿qué mejor día?, y el jamón nos lo comimos no hace mucho. No era un día especial, pero este jamón hizo que lo fuera.
Como en otras publicaciones que he hecho con embutidos de cerdo ibérico y jamones, a mí me parece un sacrilegio someterlos a calor, y no concibo el elaborar una receta donde el jamón se procese. Asi que ni corta ni perezosa os traigo un clásico, porque CEREX se lo  merece.

Receta:
Jamón ibérico CEREX
Patatas
Huevos
Pan de morcilla, para mojar
Aceite
Sal

Elaboración:
Esta receta no tiene complicación ninguna, pero os voy a dar un par de trucos para conseguir unas patatas crujientes.
Para conseguir unas patatas crujientes en casa hacemos lo siguiente: empezaremos necesitando unas buenas patatas, y con un buen producto es tan sencillo como pelarlas, cortarlas en bastones, yo me suelo ayudar de la mandolina, pero si no tenéis a cuchillo también salen perfectas. Una vez picadas las enjuagamos y sumergimos un ratito en agua bien fría.
Pasado un rato escurrimos bien, y si aún no vamos a comer, os aconsejo darle un frito medio. Es decir, que las hacemos un poco, que no queden crudas, pero tampoco hechas, y las reservamos. A la hora de comer las terminamos de freír y obtendréis unas patatas crujientes, y en su punto.
Si vamos a comer en el momento es tan sencillo como en abundante aceite bien caliente freirlas. Notaremos perfectamente cuando están crujientes con ayuda de una espumadera.
Yo las salo siempre al final.
Y ahora vayamos con la receta, que es tan simple como freír las patatas, los huevos y salar.
Poner en el plato, con el jamón por encima, que previamente habremos sacado del vacío y oreado un rato, como 15 o 20 minutos.
Ahora sólo nos queda disfrutar de este sencillo pero delicioso plato.

¡Espero que os guste!
Os animo a que os paséis por la web y descubráis los productos que tienen.
Son de muy buena calidad y sé que si confiais en ellos no os van a defraudar.

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