Santo Reino, patatas y aperitivos andaluces y deliciosos

Santo Reino nació cuando, en 1965, un emprendedor, Francisco Gutiérrez, decidió montar una pequeña
freiduría de patatas. Los comienzos fueron muy duros en unos tiempos en los que todo el proceso se realizaba manualmente, incluso el pelado y cortado de la patata, y el reparto se hacía en motocicleta.
En la actualidad, con más de cuarenta años de experiencia y dedicación, e impulsada por una segunda generación que actualmente dirige la empresa, Patatas Fritas Santo Reino ha evolucionado hasta llegar a ser una empresa de reconocido prestigio.
Siguiendo la receta original de 1965 basada en la dieta mediterránea, elaboran sus patatas fritas a fuego lento, seleccionando las mejores patatas de origen nacional, un buen aceite de oliva y el toque justo de sal marina. Utilizar solo ingredientes naturales y el mimo con que se elaboran es el secreto para conseguir el auténtico sabor tradicional.
Además de patatas fritas, también tienen frutos secos, elaborados de forma natural, sin conservantes ni colorantes, tostados al horno o fritos con aceite de oliva. Una fuente natural de salud y energía, por su gran aporte de hierro, calcio, magnesio, ácido fólico y vitaminas.
Además, en Santo Reino combinan los mejores cereales con diferentes aromas, para elaborar una amplia gama de aperitivos.
En casa nos han gustado mucho tanto las patatas como los frutos secos. A mi me supieron a las patatas de toda la vida, a las patatas de la feria, esas recién fritas, crujientes, con un toque de sal perfecto..., sólo de recordarlas me relamo. Y encima son andaluzas. Os confieso que, aunque en su momento no caí, sé que cuando vivía en Granada las veía, ¡qué pena no haberlas descubierto antes!
Para estrenar las patatas os traigo una receta clásica portuguesa, quizá de las mejores.

Receta:
400gr. migas de bacalao salado
6 huevos grandes
1 cebolla grande
1 paquete de patatas paja Santo Reino
Sal
Pimienta negra recién molida
Perejil fresco recién picado
50gr. aceitunas negras sin hueso
Aceite
Elaboración:
Empezaremos desmenuzando las migas de bacalao un poco más. Nos fijamos bien si tiene alguna espina y reservamos. Picamos la cebolla muy fina y la pochamos en un poquito de aceite en una sartén amplia. Cuando esté lista añadimos las migas de bacalao y rehogamos todo. Probamos de sal por si acaso estuviese muy soso.
En un bol amplio batimos los huevos y reservamos.
Añadimos las patatas paja a la mezcla de cebolla y bacalao, y por último los huevos batidos. Ahora es el momento de remover, con fuego medio y dos cucharas de madera, suavemente durante 2-3 minutos hasta cuajar el revuelto. No mucho, que nos quede jugoso, no nos debemos pasar y las patatas deben quedar un poco crujientes.
Picamos el perejil y lo añadimos al revuelto junto con las aceitunas negras.
Servimos y ya tenemos un plato fantástico para comer que a todos gusta.

¿Gustáis?

¡Sed buenos y pasarlo en grande!

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