Mejillones rellenos o tigres

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Y aquí seguimos, ¡sacando tiempo de debajo de las piedras para no perdernos ni una cita con vosotros! Hoy traemos una receta súper clásica, que a mi me transporta a mi niñez. Es un plato que me recuerda a mi abuela Carmen, y es que nunca he probado unos mejillones rellenos tan ricos como los que ella hacía. Últimamente me he dado cuenta de que tengo muchos recuerdos asociados a platos y a recetas, y me parece algo fascinante como la memoria puede recordar todo tipo de detalles, ¡hasta sabores y olores!, ¿no os parece curioso a vosotros?, ¿no os ha pasado nunca que, por ejemplo, vais paseando por la calle, y un determinado olor os transporta a algún lugar o persona?, ¿o coméis algo y volvéis a ser niños?, a mi me pasa mucho, y me entra una nostalgia que, a veces, se hace complicada, porque sabes que eso no volverá, pero bueno..., al menos, tenemos la suerte de tener esos recuerdos y sentimientos... Si navegáis por mi blog, veréis que son varias las recetas que me traen recuerdos, recuer

Bacalao al horno

Cocinar pescado es de lo que más me cuesta. No porque no sepa, porque como buena malagueña, sé hacerlo, pero me da tanto coraje limpiarlo. Tanto coraje que todo huela a pescado después. Pero es que el pescado está tan rico que me aguanto, y aunque no demasiado, lo cocino.
El bacalao es de mis pescados favoritos. Bien cocinado es una verdadera delicia. Cuando se separan esas lascas perfectamente, ese sabor, esa textura..., ¡ay, qué rico!, ¿a vosotros os gusta?


Pues si os gusta, ¡preparadlo así!, os encantará.


Vais a necesitar:
  • 1 trozo de bacalao fresco
  • 4 patatas
  • 2 cebollas
  • 1 pimiento verde
  • 7 dientes de ajo
  • Guindilla
  • Sal
  • Aceite
¿Preparados para encender los fogones y el horno?
Empezamos cortando las patatas en panadera, junto con la cebolla y el pimiento verde. En una sartén las  cocinamos, como si se tratase de una tortilla de patatas. Una vez casi acabadas, vertemos, escurriendo el exceso de aceite, sobre una bandeja de horno.
Con el pescado limpio de piel y espinas, sazonado ligeramente, lo ponemos sobre las patatas. Añadimos un poco del aceite de la fritura, y metemos al horno, a unos 200º durante 12 minutos, aunque como siempre digo, esto dependerá del horno, y por supuesto del grosor del lomo.
Una vez echo acabaremos con un refrito de ajo y guindilla. Tan sencillo como cortar los ajos en láminas y las guindillas en aros, y freírlos. Regar el pescado con ellos y listo para comer.

Comentarios

  1. Buono il baccalà e poi fatto al forno è ancora più buono !

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  2. Así preparado me encanta el bacalao. Y desde que me han regalado una lámpara Berger anti olores no me cuesta tanto preparar pescado jejeje
    Besos,
    Palmira

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  3. Hola Bárbara, ya ves si me gusta! el pescado al horno tiene un sabor sin igual, en casa es como más nos gusta comerlo. El bacalao es fantástico preparado de cualquier forma.
    Un besooo

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  4. me encanta el bacalao al horno y este tuyo tiene una pintaza espectacular!!! rico rico

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  5. El bacalao lo compramos en casa cada semana, nos gusta muchísimo.
    Esta receta es muy rica.
    Besos
    Sara

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