Torrijas y una sorpresa para mi hermana

Esta semana he cambiado la fecha de publicación, esta semana quiero publicar hoy porque esta
entrada quiero dedicársela a mi hermana, ¡y es que hoy cumple 27 añazos!
Pero si quieres ver más tendrás que esperar...
¡Primero empezaremos por la receta!


Vamos a necesitar:
1 barra de pan de ayer / 400ml. leche / 150gr. azúcar / 1 ramita de canela / Cáscara de medio limón / 2 huevos / Azúcar y canela en polvo / Aceite

Lo primero que haremos será infusionar la leche. Para ello, echada la leche en una olla, añadimos el azúcar, la rama de canela y la cáscara del limón. Movemos para que el azúcar se disuelva, y antes de que hierva apagamos y retiramos. Dejamos enfriar.
Batimos los dos huevos, y reservamos.
Preparamos una sartén con abundante aceite para freír.
En un pequeño cuenco mezclamos un poco de azúcar y canela en polvo, para emborrizar las torrijas.
Cortamos, aproximandamente, la barra en rebanaditas de unos dos dedos de grosor. Cuando la leche esté templada, sumerjimos el pan, y dejamos que se empapen bien.
Una vez empapadas pasamos por el huevo, y en la sartén con el aceite las freímos hasta que estén doraditas.
Sacamos y emborrizamos con el azúcar y canela que teníamos preparados, y ya tenemos unas torrijas deliciosas para comer.

Y ahora sí, ¡sigue el enlace!

Ya llevo un par de cumpleaños sin estar a tu lado, y sé que llevas siete cumpleaños en los que nada es igual, pero eso me lo reservo para nosotras.
Hoy quiero dedicarte esta entrada como ya he dicho, y también a "los papos", porque son quienes me dieron el mejor regalo de mi vida, tú, y porque son ellos quienes os han cocinado hoy a vosotros.
Un 12 de abril de 1990 llegó a mi vida un ser diminuto y en cuanto entró por la puerta me apoderé de ella diciendo "es mía", me senté a su lado y desde entonces es donde estoy y quiero estar.
De todos es sabido que los hermanos tienen idas y venidas, todos nos hemos peleado alguna vez, y nosotras no íbamos a ser la excepción. Somos muy diferentes, pero eso no quita que la quiera con locura, y es que sin ella mi vida no sería la misma. Gracias a ella he aprendido tanto..., sin ella saberlo me ha dado tanto..., eres la chica, ¡pero cuantas veces me has devuelto al mundo real!
Espero que hoy y siempre seas muy feliz, porque nadie más que tú se lo merece.

"Vino en primavera como una flor, y me hizo tan feliz...", sé que te va a sonar...


Nos es gran cosa, pero sabes que lo nuestro no son las palabras.
Te quiero Abichuela.
PD: Si quieres tu regalo tendrás que venir a Huelva.

2 comentarios:

  1. ¡Muchas felicidades para tu hermana!!! Es lo que tienen los hermanos, que no todo es de color rosa pero siempre tendremos este vínculo tan especial!
    Y las torrijas, deliciosas y bien de temporada!
    Besos,
    Palmira

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  2. Muchas felicidades a tu hermana y me llevo una de esas torrijas, que estan llamandome a gritos, besos
    Sofía

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Un comentario es siempre bienvenido, reconforta a la que está detrás de este trabajo.
Por eso te doy las gracias desde ya.

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