Nuevo vídeo: Mousse de chocolate y anacardos

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A veces nos apetece darnos un capricho, y la mousse que os traemos hoy es perfecta, porque a parte de riquísima, es muy sana. Pero es que no es sólo eso, es que además es muy fácil de hacer, así que no pierdas detalle y sorprende a los tuyos con este postre. (Si pinchas sobre la imagen te llevará al vídeo)

Nuevo vídeo: Carbón de Reyes o carbón dulce

¡Bienvenidos todos a nuestro primer post de este 2022!, ojalá hayáis tenido una entrada de año maravillosa, y una salida de año espectacular. 
Si pensabais que ya habíamos acabado con las recetas navideñas, ¡estabais equivocados!, y es que ahora llega uno de mis días favoritos, el día de Reyes, por aquí os dejo la propuesta de roscón de este año, que publicamos el miércoles pasado, pero hoy, ¡ay hoy!, hoy vuelvo a ser niña, hoy vuelvo a verme subir corriendo por las escaleras de casa de mis abuelos para ver qué me habían dejado los Reyes, para ver si me habían dejado carbón, ¡y es que me encantaba!
Sí, lo habéis acertado, ¡hoy cocinamos carbón de Reyes!, contadme en los comentarios si a vosotros os hacía también ilusión recibir un pedacito de este carbón.

(Si pinchas sobre la imagen te llevará al vídeo)

Vamos a necesitar:
Para la glasa:
200gr. de azúcar glas / 1 clara de un huevo mediano / 5ml. de zumo de limón / Colorante negro
Para el almíbar:
115ml. de agua / 350gr. de azúcar


Empezaremos poniendo en un cuenco la clara y el zumo de limón. Poco a poco vamos a añadiendo el azúcar glas, y con la ayuda de unas varillas vamos mezclando.
Cuando hayamos introducido todo el azúcar glas tendremos una glasa muy espesa, si no es así tendrás que echarle un poco más de azúcar glas, pues necesitamos una glasa bien espesa.
Conseguida nuestra glasa, llega el momento de colorearla, en este caso de negro, aunque podéis hacer el carbón del color que mas os guste. Vamos a necesitar añadir bastante colorante negro, unas dos o tres cucharillas de postre, incluso creeréis cuando mezcléis que no es suficiente, pues podéis verlo azulado. Una vez obtenido el color deseado, separaremos de dicha glasa 35gr. por cada preparación que vayamos a hacer. El resto podéis conservarlo en el frigorífico tapado lo más hermético posible y hacer más carbón en otro momento.
Ahora ya tenemos por un lado la glasa negra, y con el agua y azúcar que nos queda, preparamos el almíbar. Para ello ponemos en un cazo el agua junto al azúcar y lo llevaremos a un almíbar a punto de "bola dura", es decir será un almíbar que llegue a los 128ºC. Es importante estar removiendo constantemente para que no caramelice. Sabremos que hemos conseguido almíbar a punto de bola dura cuando cojamos con una cucharita un poco de almíbar, la sumerjamos en agua fría y podamos hacer una bolita.
Llegado a este momento, tenemos que tener listo un molde forrado de papel vegetal, os aconsejo un molde estrecho y alto, pues yo lo hice en uno redondo y bajo y no quedó tan gordito como me hubiese gustado. También tendremos a mano los 35gr. de glasa que habíamos apartado, ya que este paso es muy rápido y es clave para conseguir nuestro carbón.
Echamos la glasa al almíbar y al mismo momento retiramos el cazo del fuego y removemos para que la glasa se mezcle con el almíbar, empezará a subir, no os preocupéis, es normal. Romperemos la subida moviendo con más intensidad y notaremos que baja y se sitúa a su posición inicial, este momento es donde nuestra mezcla debería haber adoptado todo el color negro de nuestro colorante.
Sin dejar de mover veremos que vuelve a subir (esta sería la segunda subida), este es el momento de verter la mezcla sobre nuestro molde sin rellenarlo hasta arriba porque hay que dejar margen para que suba nuestra mezcla. Al verterlo sobre nuestro molde, la mezcla levará, incluso puede desbordarse, no pasa nada. Ahora endurecerá y conforme vaya enfriando es posible que pierda volumen, pero no debe desplomarse. Si os ocurre esto es porque antes de verterlo sobre el molde estaba demasiado caliente y a la hora de enfriarse se enfría la parte superior antes que la base creando así más peso y por lo tanto desplomándose. Si esto ocurriese, os aconsejo volver a hacer el almíbar, y repetir todo el proceso desde ese punto, pero si todo ha salido perfecto, ya tendréis un estupendo carbón de Reyes.
Parece una receta complicada, puede dar un poco de respeto, pero creedme, merece la pena hacerla y ver el proceso, ¡a mí me ha encantado!


¡Espero que os haya gustado!
Nos vemos pronto, ¡gracias por estar ahí!
¡Y recordad que nos podéis seguir por las redes!
¡Sed felices!

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